La guerra mundial «a pedazos» está cambiando de forma. Los distintos frentes de guerra tienden cada vez más a articularse en un único campo de conflicto global, mientras aumentan el rearme, la militarización de las sociedades y el riesgo de una extensión irreversible de la guerra.
La guerra no sucede simplemente: la guerra se organiza. Se organizan los ejércitos, las alianzas, las economías de guerra, la producción y el comercio de armas, la propaganda, la construcción del enemigo y la habituación de las poblaciones a la posibilidad de la guerra.
Por eso no basta con estar contra la guerra. Hay que organizar la paz.
Nosotras y nosotros, participantes de la Asamblea que prepara el encuentro internacional de Rímini (Italia), proponemos a las sociedades científicas, las universidades, las asociaciones profesionales y culturales, los movimientos, los sindicatos y a todas las personas que rechazan la guerra como destino, construir juntos un campo organizado por la paz.
Las ciencias, y en particular aquellas que se ocupan de la vida psíquica, de los grupos, de las instituciones y de las sociedades, no pueden considerarse ajenas a lo que está sucediendo. La guerra destruye los cuerpos, los territorios y los vínculos sociales; produce miedo, odio, deshumanización y generaciones marcadas por la violencia.
Es necesario construir vínculos entre las muchas fuerzas hoy dispersas que trabajan por la paz, crear espacios permanentes de encuentro y cooperación internacional y devolver fuerza política a la palabra paz.
Frente a la organización de la guerra, organicemos la paz.
Firmado por la V Asamblea Internacional de investigadores en Psicología Social de raíz Pichoniana y Concepción Operativa de Grupo.









