COMUNICADO FALLECIMIENTO

DOMINGO 20 DE Abril de 2008 a las 4,15h:
COMUNICADO DE FALLECIMIENTO DE ARMANDO BAULEO

“Queridos compañeros:
Sentimos comunicaros que en la madrugada de ayer falleció en Buenos Aires Armando Bauleo, cofundador de nuestra asociación, didacta, maestro y compañero.
Siempre nos acordaremos de él.

Un saludo
La Junta de APOP”

En el momento que escribo me abate el dolor por la muerte de Armando Bauleo, que nos deja un poco huérfanos e indefensos en la vida. Era un interlocutor exquisito para conversar y dialogar sobre los diversos temas de la condición humana. En esos diálogos vivos y enriquecedores primaba su pasión de analista y grupalista.

Bauleo escribió numerosos  artículos y libros, que en esta ocasión no me detendré a reseñar. Diré sólo que contienen y recogen la trayectoria fértil de su experiencia profesional, así como su agudeza clínica.

Es mucho lo que debo a Bauleo. Fue ante todo profesor, supervisor  y co-terapeuta de grupo. Uno de los aportes primordiales que me trasmitió fue implicarse con los grupos para atravesar el tiempo, e impulsar a los proyectos evitando que se inmovilicen.

Se apreciaba en él la finura para adentrarse en lo vincular buscando lo desconocido y privilegiando esas zonas que el denominaba “ viajes” que se hacen desandando y andando para el encuentro de lo nuevo no pensado. Flexibilidad en sus conceptos  y al mismo tiempo firmeza en sus convicciones .

Sabía mucho de nostalgias… las había padecido en ese desmembramiento de la experiencia del exilio. Recuerdo esa letra de Sabina que él utilizaba para referirse a aquella experiencia:  “No hay nostalgia mayor que  añorar aquello que nunca jamás sucedió”. Obstinado para dar  proximidad a las ausencias, sugería relatos de construcción que edifiquen la memoria sin obturar la creatividad, porque en la creatividad está inmerso el dolor… y, por supuesto, la libido… Que no nos abandone el deseo… aunque tengamos que posponerlo.

Transitó diversas instituciones en multitud de geografías y pensó sobre ello, en vérselas con lo que resiste y con lo que insiste, confiando en la capacidad de la trasformación,  en operativizar lo que asegura fluidez coexistiendo con la fuerzas que se oponen, y produciendo nuevos horizontes. Con un estilo elegante e irrepetible.

Es imposible recopilar en pocas líneas la trayectoria de su valerosa y fructífera vida, y más un día después del ádios. Lo que sí podemos es afirmar que en la complejidad de su existencia nos reencontraremos  discípulos, analizados, colegas, amigos y sobre todo grupalistas que amen la libertad para continuar con su legado . 

No quisiera que él pensara, desde esa característica modalidad crítica y rigurosa que lo identificaba, que solo he querido amortiguar el dolor y la incertidumbre de su desaparición.

Maestro viajero, la tristeza que hoy nos llena se funde con el humo que el día de tu marcha invadió tu querida ciudad natal, Buenos Aires, y con la lluvia que desde entonces cae sobre una de tus ciudades adoptivas, Madrid, en la que tantas huellas has dejado.

Chau maestro. 

Alicia Monserrat
Psicoanalista, grupalista

Madrid, 20 de abril de 2008